INICIO: El punto de partida se localiza a 2,8 kilómetros de Adamuz por la carretera de Obejo, en la primera desviacin a la izquierda que se encuentra asfaltada desde que se sale del pueblo.
FINAL: Inmediaciones del embalse del Guadalmellato.
LOCALIZACION: Término municipal de Adamuz. Para llegar al inicio de ruta debemos tomar la autovía Madrid-Cádiz, desviándonos a la altura de Villafranca. Pasada esta población tomamos la carretera CP-68 que nos lleva a Adamuz, población del inicio de ruta. También podemos llegar a Adamuz desde la localidad de Pedro Abad siguiendo la C-412 .
DISTANCIA APROXIMADA: El itinerario tiene una longitud de algo menos de 14 kilómetros, que habría que recorrer de nuevo en el trayecto de vuelta.
PUNTOS DE AVITUALLAMIENTO: Hemos de abastecernos en Adamuz de víveres y agua, aunque encontraremos algunos cortijos en nuestro camino.
explicación: Ruta fácil, ideal para hacerla en bicicleta ya que discurre sobre una pista forestal que ha sido recientemente asfaltada.
DESCRIPCIÓN: Al principio, la pista desciende suavemente entre dehesas con matorral, aunque pronto las encinas dejan el acompañamiento arbustivo que es sustituido por pastos, aprovechados por las ovejas, que seguramente veremos en el camino. Nos encontramos con la línea del Tren de Alta Velocidad, que cruzaremos pasando por debajo del puente.
Justo a la salida existe un cruce donde hay que tomar el desvío de la izquierda. Tras un suave y corto descenso desaparece el asfalto de la pista. Habremos llegado al vado sobre el arroyo Tamujoso. En el paisaje aparecen entonces repoblaciones de pinos con matorral y algún rodal de eucaliptos. La pista vuelve a estar asfaltada y comienza una subida entre un matorral apretado de lentiscos, chaparros y jaras. Se llega así al paraje conocido como Los Conventos, un valle alargado rodeado de montañas, con olivos en al parte baja de las laderas y matorral con encinas en las cimas, refugio de jabalíes y ciervos. Al principio, el llano está ocupado con una dehesa, pero pronto es sustituida por una amplia pradera. Son cinco kilómetros de agradable paseo que preludian el culmen de nuestra ruta. En efecto, al final del valle, éste se estrecha y la carretera comienza un ligero descenso que sorprenderá al viajero por la belleza del lugar.
La roca emerge impetuosa formando dos espectaculares promontorios poblados con una vegetación exuberante de monte mediterráneo. Merece la pena descansar para recrear la mirada. Continúa el camino y la bajada se hace más acusada. La carretera va buscando el Guadalmellato entre vertientes dominadas ya por olivares. Las primeras vistas del embalse enjoyan el paisaje y anuncian el final de la ruta. Ya en las proximidades del mismo, es posible disfrutar de distintas perspectivas amenizadas con los reflejos de luz y color de la lámina de agua y el vuelo, en la estación invernal, de grupos de cormoranes y ánades reales.
Sendero 2 : De Montoro a Cardeña
INICIO: El punto de partida se encuentra a 7,5 kilómetros de Montoro en el cruce de la carretera N-420 con la C-510.
FINAL: Localidad de Cardeña.
LOCALIZACIÓN: Términos municipales de Montoro y Cardeña. Partiendo de Montoro tomamos la N-420 , dirección a Cardeña. En el kilómetro 7,5 encontramos el cruce antes mencionado. Hay que tomar la vía de la izquierda que corresponde a la C-510 , antigua carretera que unía Montoro con Cardeña actualmente en desuso y por la que discurre nuestra ruta.
DISTANCIA APROXIMADA: La ruta propuesta tiene una longitud de 32 kilómetros . Por su trazado y tranquilidad de tráfico es recomendable para realizarla en bicicleta, aunque requiere una mínima preparacin. También puede realizarse en automóvil. Si hemos de volver a Montoro es interesante hacerlo por la N-420 .
PUNTO DE AVITUALLAMIENTO:
Podemos abastecernos en las localidades de Montoro (a la salida) o de Cardeña (a la llegada). También encontraremos en las inmediaciones del cruce mencionado varios mesones y restaurantes donde reposar y degustar una magnífica comida.
explicación: Ruta fácil ideal para realizarla en bicicleta o automóvil. Si utilizamos el vehículo podremos detenernos en los muchos puntos de interés paisajístico, botánico y faunístico que nos ofrece la sierra de Montoro y su Parque Natural.
DESCRIPCIÓN: Los primeros kilómetros discurren entre olivares, primero en terreno llano, luego cuesta abajo hasta el arroyo Arenosillo, y más tarde ascendiendo, si bien ahora las márgenes de la vía están flanqueadas por un frondoso matorral de lentiscos, chaparros, torviscos, genistas y jaras, salpicado de encinas, que tan pronto parece va a comerse la carretera como desaparece en algunos tramos. A medida que avanzamos, se observa que la vegetación natural ocupa algunas cimas y, sobre todo, cómo a veces forma hileras vegetales que constituyen las lindes entre parcelas. A partir del kilómetro 16 el paisaje sufre una metamorfosis absoluta: desaparecen por completo los montes rayados de olivar, la alternancia del verde y el ocre, y la hegemonía pasa a ser de las repoblaciones de pinar, que inundan de verde la pupila del observador y constituyen un tupido vello para el relieve.
Paradójicamente, la existencia de pinos secos, que llegan a formar manchas de tonalidades marrones, introduce un contraste cromático que aumenta la calidad visual del entorno. Entre los kilómetros 25 y 26, la carretera se torna en un magnífico mirador sobre el valle del río Arenoso, que se pierde en lontananza. Es hora de detenerse y recrear la vista con el panorama. Pasado el kilómetro 26 se produce otro sorprendente cambio de paisaje, y sobre una topografía más suave las dehesas de encinas son protagonistas. Si por casualidad no se ha podido ver ningún ciervo en los montes de pinar, es probable que ahora se consiga. Se sigue avanzando y kilómetro tras kilómetro la dehesa confirma su belleza, basada en la conjuncin de unos ejemplares adultos de hermosas copas sobre una alfombra de pastizal. Junto a las encinas veremos ejemplares de quejigo e incluso algún que otro roble melojo.
Sendero 3 : Colada del Arenosillo
INICIO: A todo lo largo del arroyo del Arenosillo discurre una vía pecuaria denominada Colada del Arenosillo, que constituye una buena opción para realizar rutas de senderismo por la Sierra de Montoro. Proponemos un tramo que además presenta el aliciente de conservar algunos restos arquitectnicos interesantes. Comienza el recorrido entre los kilómetros 6 y 7 de la carretera antigua de Montoro a Cardeña (carretera local CO-510). En el camino que se inicia a mano izquierda.
FINAL: Carretera CO-414 entre Montoro y Adamuz cerca del punto kilométrico 12 en el puente sobre el río Arenoso.
LOCALIZACIÓN: Término municipal de Montoro. Para llegar al inicio de la ruta partiendo de Montoro tomamos la N-420 en dirección a Cardeña. A los siete kilómetros aproximadamente encontramos una bifurcación. Tomaremos la vía de la izquierda que corresponde a la CO-510. Tras recorrer dos kilómetros aproximadamente se inicia a mano izquierda el camino de tierra por el que discurre la ruta.
DISTANCIA APROXIMADA: Sobre el plano, este recorrido no llega a ocho kilómetros, pero las continuas subidas y bajadas, los rodeos que a veces hay que dar y el abrupto relieve sobre el que se asienta el sendero hará que nos ocupe más tiempo del previsto recorrer.
PUNTOS DE AVITUALLAMIENTO: Habremos de abastecernos en la localidad de Montoro o algunos de los mesones que encontraremos desde esta localidad hasta el inicio de la ruta.
EXPLICACIÓN: Es una ruta muy apropiada para realizarla a pie (senderismo) pues discurre por coladas y veredas estrechas junto a los arroyos, que habremos de cruzar.
DESCRIPCIÓN: Nada más iniciar el trayecto encontramos un enorme caserío, El Corregidor, construido en piedra molinaza de color rojo, muy frecuente en la mayoría de los cortijos de la zona. Rodeando este impresionante palacio por el lado izquierdo daremos con un bonito camino empedrado que baja por una vaguada hasta el arroyo Arenosillo, donde encontramos un antiguo puente de piedra con cuatro ojos. Estamos en uno de los caminos históricos que atravesaban el término de Montoro, el Cordel Real de Villanueva. Desgraciadamente, una carretera y una cerca levantada al otro lado, cortan la ruta mesteña, dejando al puente falto de sentido. Cruzando el puente conectamos con la Colada del Arenosillo, que seguimos aguas abajo por la margen derecha hasta los baños del mismo nombre.
La vegetación del arroyo se compone de tamujares con adelfas y tarajes, sobre los que sobresalen algunos fresnos aislados. Entre el follaje se escucha el canto de oropéndolas y ruiseñores. Y en los olivares cercanos abundan las tórtolas, perdices, palomas torcaces, abubillas, rabilargos, urracas, cucos y alcaudones. En primavera y verano no es difícil observar la silueta del águila calzada recortada en el cielo. Después de visitar los Baños del Arenosillo (balneario construido en el siglo XIX en la laguna que se formaba en la falda del cerro del Cañahejal y cuyas aguas tenían propiedades curativas que permitían aliviar enfermedades) debemos cruzar al otro lado del arroyo para continuar por su margen izquierda. A partir de aquí el cauce se encajona y el sendero, marcado por el trasiego de los rebaños de ovejas, se aparta del arroyo de vez en cuando para sortear los tramos más angostos, ofreciendo bellas panorámicas del estrecho valle que forma este curso de agua. Finalmente, el arroyo desemboca en el río Arenoso, más encajonado si cabe que el primero.
Un poco más adelante encontraremos un hermoso puente de un arco, construido por disposición del Ayuntamiento de Montoro en 1845, en el camino que dicen de las Tralluelas, o vereda de la Viñuela , situada aproximadamente sobre un camino romano, la vía Epora-Solia, que un poco más adelante, en Las Casillas, aún conserva un tramo de calzada de unos kilómetros en perfecto estado. Si continuamos un kilómetro más, llegaremos a la carretera de Adamuz a Montoro donde se encuentra el final de la ruta.
Sendero 4 : Valle del Corcomé
INICIO: Ermita de la Fuensanta , situada en la carretera CP-239 que une Montoro con Villa del Río.
FINAL: En el mismo lugar.
LOCALIZACIÓN: Término municipal de Montoro. Para llegar al inicio de la ruta podemos partir de Montoro o de Villa del Río, localidades situadas en las inmediaciones de la Autovía Madrid-Cádiz. En ambos casos tomaremos la CP-239 que desde cada localidad se dirige a la ermita de la Fuensanta , inicio y final de la ruta.
DISTANCIA APROXIMADA: Esta ruta tiene un recorrido de algo más de quince kilómetros y discurre en su mayoría por el arroyo Corcomé y sus alrededores; es ideal para realizarla en bicicleta.
PUNTOS DE AVITUALLAMIENTO: Podemos abastecernos de víveres en las localidades de Montoro o Villa del Río según de donde partamos, aunque también encontraremos un pequeño bar y fuentes de agua en el área recreativa instalada en las cercanías de la ermita. Ventorrillos del Charco Novillo cercano a la Choza de la Vieja.
CLASIFICACIÓN: Ruta fácil para hacerla en bicicleta o a pie, sobre todo el tramo que discurre junto al arroyo Corcomé.
DESCRIPCIÓN: El itinerario comienza a la izquierda de dicha ermita y va paralelo al arroyo Corcomé. Al principio, el camino está asfaltado y flanqueado a su izquierda por vestigios de los conglomerados del Bunter, materiales rojizos depositados hace 40-46 millones de años, muy característicos de la zona. El camino de asfalto gira hacia la izquierda, pero hay que desviarse por uno de tierra que sigue la misma dirección que el arroyo. Este pasa entre olivar y matorral mediterráneo, acompañándose en su lecho de vegetación de ribera, con álamos, olmos y adelfas.
Todo el camino serpentea junto al Corcomé, que ha labrado un amplio valle con un tono rojizo provocado por los materiales del período triásico, conglomerados y areniscas rojas, las molinazas. En las partes más amplias del valle se observan espesas manchas de tamujos y matorrales de ribera. El arroyo posee una variedad y riqueza faunística típica: culebra de agua, rana común, meridional y de S. Antonio además de abundantes invertebrados acuáticos. Entre la vegetación se pueden localizar algunas colonias de rabilargos. A medida que se avanza, el matorral mediterráneo se va haciendo más espeso, y los materiales más antiguos, como las pizarras del paleozoico, afloran en el lecho del arroyo. El camino se empina ahora para conectar con la carretera en un puente, lugar conocido como la Choza de la Vieja. A partir de este momento se deja la compañía del Corcomé y se sube siguiendo la carretera asfaltada.
En el margen derecho del mismo se sucede un matorral mucho más ombrófilo, formado en su mayoría por madreselvas, terebintos y zarzaparrillas, hábitat de numerosas aves como mirlos, currucas y alcaudones. Una vez que se remonta el valle en el Pago del Charco del Novillo, el itinerario continua por la carretera N-420, dirección a Villa del Río. Es frecuente encontrar los lagares y casas típicas de esta zona construidas con arenisca roja; entre ellas destacan las ruinas de Escalera, que quedan a la derecha y de las que divisamos desde el camino la espadaña de su campanario, que nos recuerda que este caserío albergó una cripta con catafalcos de mármol tan lujosos como lúgubres y evocadores de leyendas de tiempos remotos. Tras descender por una zona de olivar y matorral noble, se toma un camino de tierra a la derecha, señalizado, el cual volverá a enlazar con el valle del arroyo Corcomé, retornando de nuevo al punto de partida.